Cómo seguir motivado cuando se aprende un nuevo idioma

Todo parece ir bien cuando estás aprendiendo un idioma, hasta que una mañana te levantas y te das cuenta que no puedes seguir más. Ves la pila de tarjetas de notas y tu libro de gramática y simplemente pierdes las esperanzas. La idea de conjugar un verbo más te revuelve el estómago. Estás acabado y probablemente te rindas.
¡No tan rápido!
Todo aprendiz tiende a desplomarse durante el aprendizaje. Es normal sentir apatía, desánimo o incluso frustración algunas veces. Si te estás sintiendo de este modo, no significa que tengas que dejarlo. Puede ser sólo el momento para reflexionar más a fondo qué es lo que te motiva seguir aprendiendo.

1. Saber por qué quieres aprender
La motivación es mayor cuando existe una razón en específico por aprender algo nuevo. ¿Planeas salir de viaje a una región donde se habla el idioma?, ¿Quieres ser capaz de ver películas o leer libros?, tal vez sólo quieres murmurar cosas en tu nueva lengua favorita? Ten una reflexión honesta contigo mismo acerca de por qué quieres aprender.
2. Hacer lo que te gusta
Si te levantas por la mañana entusiasmado por conjugar verbos, entonces eso significa que probablemente necesites dejar a un lado los ejercicios de gramática. Para la mayoría de nosotros, la gramática es el resultado de una manera de engancharse con lo que nos gusta: música, películas, libros, gente, arte, literatura, cultura. Si te divierte ver televisión, entonces busca programas en tu idioma objetivo. Si te gusta leer, entonces busca algunos libros que puedan ser de tu interés, incluso si tienes que comenzar con los libros animados para niños. Si puedes platicar con un amigo acompañado de un café, entonces pregunta a algún tutor o amigo si pueden reunirse en el café local. Lo importante es pensar qué te gusta hacer en general y como lo puedes utilizar como herramienta para seguir aprendiendo la nueva lengua.
3. Sé real con objetivos alcanzables
Es válido decidir una mañana que vas a lograr hablar fluido en japonés, esto es un gran logro y es muy fácil abrumarse. Piensa un poco más bajo. Probablemente quieras leer manga, o cantar una canción de tu artista pop japonés favorito. Comienza con una sola canción, aprende la letra, practica la pronunciación hasta que puedas cantarla en la regadera a todo pulmón. Un éxito aparentemente simple es una de las mejores formas para seguir motivados. Una vez que logras tu meta, proponte otra, y otra más, y otra más y un día te darás cuenta que… ¡estás cerca de hablar fluido!.

4. No tengas como objetivo ser un gran maestro
Dicen que la perfección es el enemigo de lo bueno. Esto es doblemente cierto cuando se trata de aprender un idioma. El aprendiz de un idioma con grandes progresos es el aquel que usualmente toma los mayores riesgos, comete más errores y falla regularmente, pero nunca se da por vencido. La comunicación es el trabajo sucio y creativo, y puedes contenerte si te esfuerzas por lograr la perfección. 
No es necesario que taladres tu mente hasta estar exhausto. Hazlo lo mejor que puedas y sigue adelante. Date permiso de decir “es suficiente por hoy”.
5. Habla con la gente
Tal vez puedas sentir temor de hablar un idioma extranjero, pero a la vez es estimulante de poner en práctica lo que has aprendido. Los idiomas existen porque los humanos necesitamos comunicarnos entre otros. Qué mejor forma de practicar aprendido que hablar con otro ser humano. No importa el nivel en el que vayas, tu progreso será más rápido y estarás más motivado por seguir aprendiendo si encuentras un compañero paciente ya sea online o en persona. Te darás cuenta que hay muchos hablantes nativos que estarán entusiasmados por hablar su idioma contigo.
6. Revoluciona tu rutina
El cerebro humano progresa saludablemente sobre lo novedoso. Si has estado haciendo las mismas cosas todos los días durante meses es muy natural que tu cerebro comience a sentirse aburrido. Tómate un descanso de tu rutina regular e intenta algo nuevo. Ve una película, ve a un restaurante donde los meseros hablen el idioma que quieres aprender, ve a un concierto, lee un libro en el parque en lugar de tu escritorio, escucha algún podcast mientras paseas a tu mascota, etc. Cualquier cosa nueva le dará a tu cerebro la motivación de aprender otra vez.

7. Comienza ahora
Mucha gente pone las cosas en una fecha futura incierta, cuando creen que pueden ser las condiciones ideales. Comenzarán a aprender mandarín en unos años cuando tengan suficiente dinero para viajar a China. Intentarán aprender alemán en el otoño cuando los chicos regresen a la escuela. Iniciarán a aprender español la próxima primavera cuando disminuya la carga de trabajo. ¿Por qué no empezar ahora? No tiene que ser una actividad que consuma tu tiempo, lo puedes hacer simplemente suscribiéndote a “la palabra del día” en tu bandeja de entrada para emprender el viaje de estudiar el idioma.
Recuerda que aprender una lengua puede ser una aventura. Debe ser divertido. Los idiomas son algo más que hacer uso de la memoria de pronunciar y practicar la estructura de las oraciones. Son cultura, arte, historia, y, sobretodo personas. Reconéctate cono lo que te atrajo del idioma en primer lugar y pronto te encontrarás estudiando de nuevo.
Traducido al español por Francés Online
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